Hace muchos años, demasiados para ser contados,
antes incluso del principio de los tiempos no existía nada. En medio de toda
esa nada existían unos seres sin cuerpo físico, tan solo haces de energía que
siempre discutían por ver cuál era el más poderoso, todos ellos poseían grandes
poderes, pero sus discusiones siempre quedaban en palabras. Entre todos estos
seres existían cinco, los cuales tenían más rivalidad entre ellos, eran jóvenes,
todo lo jóvenes que pueden llegar a ser los seres eternos, y sus nombres eran
los siguientes: Bilseux, Wïrin, Korc, Faith y Distel.
De entre todos estos seres había uno que era
considerado el más sabio de todos ellos, quizá era el único que nunca había
presumido de ser el mejor, indudablemente era el menos competitivo. Su nombre
era Keew.
Keew observaba sus perpetuas discusiones y cansado
de escuchar decidió intervenir por primera vez en sus peleas.
Pronto ellos notaron su presencia, pues cuando un
ente con su misma esencia se trasladaba en el espacio se siente una gran
perturbación y por primera vez habían notado la fuerza sumamente grande de
Keew. Asombrados por su presencia no dudaron en frenar la pelea, Wïrin fue la
primera en hablar, trató de mostrarse segura pero su voz tembló ante aquella
presencia:
-Sabio Keew, ¿Qué motivo te ha traído ante
nosotros?
-Oh joven Wïrin-contestó Keew -Vosotros sois la causa de mi presencia
Todos guardaron silencio.
-He decidido venir a veros puesto que estoy cansado de escuchar vuestras peleas. Sin duda sois poderosos pero una gran habilidad solo es digna de quien sabe utilizarla.
De nuevo quedaron estupefactos ante aquella declaración. Keew continuó entonces con estas palabras.
Todos guardaron silencio.
-He decidido venir a veros puesto que estoy cansado de escuchar vuestras peleas. Sin duda sois poderosos pero una gran habilidad solo es digna de quien sabe utilizarla.
De nuevo quedaron estupefactos ante aquella declaración. Keew continuó entonces con estas palabras.
-Cada uno de vosotros tiene un gran poder,
pero nunca lo habéis puesto a prueba. Podéis sin duda hacer grandes cosas, pero
debéis controlar vuestra doble esencia,
algo de lo que nunca habíais oído hablar.
Bien, pues todos nosotros poseemos dos esencias, la
que tiende a hacernos crear y la que nos hace destruir lo creado. Vosotros
debéis saber que destruir no es más malo que crear demasiado, solo hay que
saber cuándo crear y cuando destruir. Tendréis que dominar pues las dos
esencias, hasta hacerlas una, porque no pueden ser la una sin la otra, porque ambos
son parte de vosotros- Y Keew desapareció sin mediar palabra.
Así dejó a los 5, solos y confusos, pero sobre todo,
recordando las palabras de Keew sobre crear y destruir. Y con más ansias que
nunca de probar lo que verdaderamente pueden hacer.
Ansias de crear. Y destruir.
Bilseux fue el primero en intentarlo.
<<Llenaré la nada>> dijo. Hizo un intento por visualizar su
creación, erró varias veces, mientras la imagen cambiaba, adquiriendo una
forma. Y entonces vio luz, algo para llenar aquel único lugar que pronto
crearía. La imagen acabó por ser distinta a la previa. Una esfera, una simple
esfera de materia. Y lo que imaginó tomo forma en el espacio. Como el barro en
las manos de los hombres. Y entonces intentó crear la luz. Se sintió frustrado,
no era capaz de hacerlo. ¿Y de qué servía su creación sin Luz?
-Te entrego la luz que iluminará tu
creación- dijo Faith a su lado.
Y siguiendo el mismo procedimiento que Bilseux una esfera de luz mucho más grande se solidificó ante ellos. Al comprobar que su fuego abrasaría todo cuanto encontrara acabó por alejarla, hasta ser un punto de luz y una esfera apagada en medio de la nada.
-¿Qué nombre le pondrás?-preguntó Faith.
-Se llama Terra.
-Bien, yo lo llamaré Lux.
Y siguiendo el mismo procedimiento que Bilseux una esfera de luz mucho más grande se solidificó ante ellos. Al comprobar que su fuego abrasaría todo cuanto encontrara acabó por alejarla, hasta ser un punto de luz y una esfera apagada en medio de la nada.
-¿Qué nombre le pondrás?-preguntó Faith.
-Se llama Terra.
-Bien, yo lo llamaré Lux.
Tras esto vieron que no eran nada los unos sin los
otros. Unidos, trabajando juntos con todas sus habilidades. Así pues, empezaron
a crear.
Faith contempló el espíritu destructor de aquel al
que había llamado fuego y que había prendido a Lux y decidió crear los llamados
4 elementos; fuego, agua, tierra y viento, para que unos complementasen a los
otros, pero todos los elementos acababan mezclándose y Bilseux levantó montañas
y hundió valles para colocar cada uno en su lugar.
Wïrin apreció que aquel mundo era precioso, pero
estaba muy solo. <<Crearé la vida>> dijo. Y del suelo comenzaron a
brotar tallos, siempre cerca del agua de Faith.
Pero estos tallos crecían muy lentamente, y Wïrin quería ir más allá.
Así creó los animales que dieron forma a todos sus proyectos. Per0 aún quedaba
uno, uno más grande que los demás
-Quiero crear seres que puedan razonar.
-Quiero crear seres que puedan razonar.
Su proyecto era ambicioso, y entonces Distel
intervino. Comenzó a escribir una historia, moviendo los hilos de todas las
criaturas ya creadas y de las que pronto existirían, trazaba sus caminos con
toda la elegancia y la sabiduría que en él encontró, para que las criaturas de
Wïrin siguieran sus destinos y nunca erraran. Para que sus vidas fueran tan
perfectas como el mundo que ellos habían creado.
Todos estaban orgullosos de sus planes pero Cork
sentía que sus criaturas debían poder
disfrutar del mundo que se les había otorgado y así fue como quiso crear el
amor, la felicidad, el cariño, la valentía… Era la hora de bajar.
-Debemos bajar con la forma de mis criaturas,
con el fin de contemplar nuestra creación desde su perspectiva.
Todos asintieron y así bajaron a la Tierra con forma de hombres y mujeres. Llevando Distel un cofre en el cual se hallaban todas sus creaciones y dones.
Todos asintieron y así bajaron a la Tierra con forma de hombres y mujeres. Llevando Distel un cofre en el cual se hallaban todas sus creaciones y dones.
Era la primera vez que contemplaban su creación
desde tan cerca. Comenzaron a apreciar las creaciones de los otros, y así Faith
quedó impresionado por las criaturas de Wïrin y alargó la mano para tocar una
flor. Y no sucedió nada. Poco después quiso sentir como era desde cerca su
creación, y poco a poco se acercó a un río, que al contacto con su piel se
secó. Wïrin temió por la vida de todos los seres que allí habitaban, pero al
intentar acercarse comprobó cómo, al igual que la vida que había creado,
también a su paso se extendía la muerte. Cork se dio cuenta entonces del error que habían cometido, pues como
advirtió Keew la destrucción y la creación, así como el bien y el mal, van
siempre juntas.
-Deprisa, terminemos lo que hemos venido a hacer. Pues sino lo hacemos rápido, acabaremos por destruirlo todo
Así pues Distel se dispuso a abrir el cofre, y dejó su contenido sobre la tierra de Bilseux, Cork y Wïrin rodearon los elementos que en un círculo habían dejado; el libro donde Distel había escrito la historia de la humanidad, una piedra para que la tierra de Bilseux siempre estuviera presente allí, y una representación de los cuatro elementos de Faith. Arrodillandose frente a ellos, Wïrin dio forma al primer hombre y a la primera mujer, pero estaban vacíos, y Cork les otorgó el don de sentir, todo en ellos habría sido bueno, de no ser por la imprudencia de aquellos, sus creadores. Pues queriendo Bilseux acercarse provocó un gran terremoto. Y así rodeados del mayor caos estuvieron cerca de perder sus criaturas. Al ver que su gran creación podía ser destruida en tan solo un segundo, decidieron rodear a la criatura dándose las manos. Pero, este acto provocó la extinción de los creadores. Varios haces de luz se dispersaron en aquel caos.
-Deprisa, terminemos lo que hemos venido a hacer. Pues sino lo hacemos rápido, acabaremos por destruirlo todo
Así pues Distel se dispuso a abrir el cofre, y dejó su contenido sobre la tierra de Bilseux, Cork y Wïrin rodearon los elementos que en un círculo habían dejado; el libro donde Distel había escrito la historia de la humanidad, una piedra para que la tierra de Bilseux siempre estuviera presente allí, y una representación de los cuatro elementos de Faith. Arrodillandose frente a ellos, Wïrin dio forma al primer hombre y a la primera mujer, pero estaban vacíos, y Cork les otorgó el don de sentir, todo en ellos habría sido bueno, de no ser por la imprudencia de aquellos, sus creadores. Pues queriendo Bilseux acercarse provocó un gran terremoto. Y así rodeados del mayor caos estuvieron cerca de perder sus criaturas. Al ver que su gran creación podía ser destruida en tan solo un segundo, decidieron rodear a la criatura dándose las manos. Pero, este acto provocó la extinción de los creadores. Varios haces de luz se dispersaron en aquel caos.
Kwee desde la nada absoluta, observó aquel terrible
acontecimiento. Decidió no intervenir para mejorarlo puesto que, el destino
quiso que sucediera así, un mundo con un poco de creación y otro poco de
destrucción. Un lado bueno y otro malo.
Y así fue como nuestro mundo y nuestra existencia
fue creada, desde la ambición, la envidia y la competencia, pero a la vez con
amor, preocupación y seguridad. De manera que cada persona pueda escribir su
propia historia, siguiendo sus sentimientos, tanto buenos como malos,
independientemente del resultado.